El Ministerio de Salud de Brasil reforzará el SUS con 760 enfermeros obstétricos en formación

El Ministerio de Salud brasileño fortalecerá el Sistema Único de Salud (SUS) con 760 profesionales que se están formando en el Curso de Especialización en Enfermería Obstétrica de la Red Alyne. El curso comenzó en noviembre de 2025 para profesionales con al menos un año de experiencia en la atención a la salud de las mujeres en el SUS.
La acción implica inversiones de R$ 17 millones y tiene como objetivo formar más especialistas para fortalecer la atención obstétrica y neonatal en el SUS. Brasil cuenta solo con 13.000 profesionales de este tipo, lo que refuerza la necesidad de ampliar la oferta.
La formación está coordinada por la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) en colaboración con 38 instituciones y el apoyo de la Asociación Brasileña de Matronas y Enfermeros Obstetras (Abenfo).
Según el ministerio, en Brasil solo hay 13.000 enfermeros obstétricos registrados en el sistema del Consejo Federal de Enfermería (Cofen). De ese número, el 46% (6.247) tiene vínculo con algún establecimiento de salud registrado en el Cadastro Nacional de Establecimientos de Salud (CNES), lo que confirma la insuficiencia de profesionales para atender la demanda nacional.
En cambio, en países cuyo modelo de atención se basa en la enfermería obstétrica hay una mayor densidad de profesionales, que oscila entre 25 y 68 por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que en Brasil hay cinco por cada 1.000 nacidos vivos, según datos de Abenfo de 2023.
El enfermero obstétrico es el profesional especializado que cuida la salud de la mujer durante el embarazo, el parto y el posparto, en partos naturales o vaginales, haciéndolos más humanizados y brindando a la gestante más confianza y tranquilidad. Realiza exámenes, asiste en el parto, presta cuidados al recién nacido y colabora con los médicos para garantizar una atención segura.
Impacto
El consejero del Cofen, Renné Costa, evalúa que el impacto de la medida es positivo “porque faltan enfermeros obstétricos en Brasil, especialmente cuando comparamos los números del país con el mundo”.
“Mientras que en Brasil hay aproximadamente un enfermero obstétrico por cada cuatro médicos, en el mundo hay cuatro enfermeros obstétricos por cada médico”, resaltó.
Renné Costa afirma que en países desarrollados, donde existe una buena asistencia obstétrica y neonatal, “siempre hay un número mucho mayor de enfermeros obstétricos que de médicos”.
Según él, una de las principales características de la enfermería obstétrica es respetar la fisiología del parto. Es decir, permitir que el cuerpo de la mujer produzca el parto por sí solo, reduciendo el número de intervenciones y, con ello, el número de yatrogenias, que son estados de enfermedad, efectos adversos o alteraciones patológicas causadas o resultantes de un tratamiento de salud.
“Ese es el principal beneficio de que este profesional [enfermero obstétrico] esté en la red, especialmente en el SUS, ya que Brasil hoy está entre los primeros países en número de partos operatorios [cesáreas], yendo en contra de lo que dice la ciencia”, aseguró Costa, añadiendo que el parto operatorio “multiplica por 70 el riesgo de muerte de esa mujer”.
Cuestión cultural
O conselheiro do Cofen analisa o problema como uma questão cultural, porque o parto natural ainda é visto como um parto do SUS, “um parto de pobre”, daquele que não tem opção de escolha. “O parto operatório é de quem tem plano de saúde, de quem pode pagar pela hora, é o parto que não dói. Essa é a cultura brasileira”, disse.
El consejero del Cofen analiza el problema como una cuestión cultural, porque el parto natural todavía es visto como un parto del SUS, “un parto de pobres”, de quien no tiene opción de elección. “El parto operatorio es de quien tiene plan de salud, de quien puede pagar, es el parto que no duele. Esa es la cultura brasileña”, dijo.
Llama la atención sobre el hecho de que en las telenovelas brasileñas, el parto es un momento de sufrimiento, angustia y mucho dolor, lo que hace parecer que el parto natural es lo más inseguro posible.
Para Renné Costa, no existe en la cultura popular el trabajo de informar que la mejor vía de parto es la fisiológica, el parto natural. El enfermero obstétrico defiende el parto con un mínimo de intervención, la no violencia obstétrica, evitando procedimientos innecesarios como el uso indiscriminado de oxitocina —una hormona que estimula las contracciones uterinas en el parto— o la maniobra de Kristeller, por ejemplo, en la que se presiona el útero de la mujer para intentar auxiliar la expulsión del bebé, lo que puede provocar graves daños a la mujer y al niño, como rupturas de costillas y hemorragia. Esta maniobra está contraindicada y es considerada violencia obstétrica por el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El consejero del Cofen recuerda que el cuerpo de la mujer “es muy sabio” y sirve para “madurar” al niño, para que llegue al nuevo ambiente externo. También resalta que muchos niños sufren con el parto abrupto, que no da madurez al sistema neurológico y pulmonar de los bebés para que se preparen para el mundo externo, ya que se encuentran en un mundo controlado hasta el nacimiento. En el parto operatorio, advierte, muchas veces ocurre algo muy común: el parto de un niño prematuro que aún no está listo para nacer. “Todo esto son perjuicios del parto operatorio indiscriminado, como se hace en Brasil”, dijo.
El enfermero defiende que es necesario que el país tenga la cultura de preparar a las mujeres para que tengan un plan de parto. Significa, según él, que al comenzar el prenatal, la mujer debe discutir con el equipo multidisciplinario cómo quiere que sea ese parto: “Si quiere un parto operatorio, un parto vaginal, en casa, en ambiente hospitalario, qué equipo quiere, qué personas desea que la acompañen”.
A lo largo de la historia, según Renné Costa, el parto, que era un evento familiar, se convirtió en un evento hospitalario, donde la mujer es privada del derecho de ver a su familia y de tener autonomía sobre su propio cuerpo.
Beneficios
En la evaluación del consejero federal, la red del SUS solo tiene que ganar con la presencia de enfermeros obstétricos. El propio Renné Costa es producto de una especialización en enfermería obstétrica. En 2014, realizó una posgraduación en el área, aún en la Red Cigüeña, anterior a la Red Alyne.
“Esta especialización cambió mi vida profesional, no solo como enfermero obstetra en el que me formé, sino que también cambió la realidad de un municipio del interior de Alagoas donde trabajaba, el municipio de Viçosa. Me volví capacitado para atender a esas mujeres”, recuerda.
Antes de la posgraduación de Renné Costa, el Hospital Municipal de Viçosa, donde trabajaba, realizaba en promedio entre 80 y 90 partos por año. Después de su posgraduación, la institución pasó a realizar entre 500 y 600 partos por año “con total seguridad”, en el propio municipio y cerca de la mujer.
Antes, las parturientas de Viçosa estaban obligadas a desplazarse a la capital, a 120 kilómetros de distancia y, muchas veces, en ambulancias sin ningún profesional acompañándolas, con dolores de parto, deambulaban de maternidad en maternidad para ver cuál aceptaba realizar su parto. “Ahora, esas mujeres pasaron a parir en el interior”, dice Renné.
Renné Costa celebra que la formación de 760 nuevos enfermeros obstétricos pueda ampliar los beneficios a las mujeres, aunque considera que este número aún está por debajo de las necesidades del país: “Es un número muy insuficiente para el tamaño de Brasil”.
Defendió la presencia de este profesional no solo en la casa de parto, sino en la atención básica, como referencia incluso cuando la mujer está haciendo el prenatal, desmitificando qué es el parto normal, qué sucede, qué acompañantes puede llevar, el ambiente donde quiere hacer el parto.
Como el enfermero obstétrico está mucho más abierto a esta fisiología, o a la naturalidad del parto, Renné explica que permite que haya más acompañantes, que la familia esté más cerca, que la parturiente esté más cerca de casa.
Dificultades
Sin embargo, la realidad del estado de Río de Janeiro muestra que algunas regiones más alejadas de la capital, como la bahía costera, la región serrana y el sur Fluminense, ya comienzan a presentar dificultades con este recurso humano.
“No es ni siquiera por falta de recursos humanos porque, muchas veces, los profesionales tienen el diploma, tienen la capacitación, pero no tienen la experiencia necesaria para asumir turnos donde tendrán que trabajar, en la práctica, haciendo asistencia al parto. Muchas veces, tienen la calificación, pero les falta la parte práctica, porque existen cursos que se hacen incluso a distancia”, dijo Margareth Portella.
Según la médica, este tipo de curso “no da vivencia, no da seguridad a esas personas para hacer partos de principio a fin”.
“Es necesario un período de entrenamiento en servicio para que puedan resolver problemas que puedan surgir”, evalúa.
La SES-RJ informó que está intentando resolver el problema contratando, en primer lugar, a las enfermeras obstétricas con más experiencia y, cuando no lo logra, realizando la capacitación en la práctica en servicios donde pueden aplicar lo que se prepararon para hacer.
La red municipal de salud de Río cuenta con 13 maternidades y una Casa de Parto distribuidas por toda la ciudad, y la enfermería obstétrica está presente en todas estas unidades.
Rede Alyne
Lançada pelo governo federal, pelo Ministério da Saúde, no dia 12 de setembro de 2024, a Rede Alyne é um projeto de assistência materno-infantil que reestrutura a antiga Rede Cegonha, de 2011. O objetivo é reduzir a mortalidade materna em 25% e a mortalidade materna de mulheres negras em 50% até 2027.
A iniciativa homenageia a jovem negra Alyne Pimentel, que morreu aos 28 anos, gestante e vítima de negligência médica. O caso levou o Brasil a ser o primeiro país condenado por morte materna pelo Sistema Global de Direitos Humanos em todo o mundo. Com a homenagem prestada à Alyne Pimentel, o governo reafirma seu compromisso com o enfrentamento das desigualdades na saúde e da luta por direitos das mulheres no Brasil, além de melhores condições de cuidado para as gestantes, as puérperas e os bebês.
Durante o lançamento da Rede Alyne, na cidade de Belford Roxo, na Baixada Fluminense, a então ministra da Saúde, Nísia Trindade, destacou que o objetivo central do projeto é “reduzir a mortalidade materno infantil, garantir atenção humanizada e de qualidade à gestante, à parturiente, à puérpera, ao recém-nascido”.
Presente à solenidade, o presidente Luiz Inácio Lula da Silva ressaltou que a medida era para proteger a mulher e sua família. “É por isso que a gente está fazendo esse programa chamado Rede Alyne. É para que as mulheres quando ficarem grávidas sejam tratadas com decência, sejam tratadas com respeito, não falte médico para fazer o pré-natal, não falte médico ou médica para fazer o tratamento que for necessário fazer”, afirmou à época.



