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Publicado en: 25/05/2026

La EPSJV promueve el primer encuentro del Ciclo de Webinarios sobre iniciación científica y formación técnica en salud en América Latina

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Julia Neves - EPSJV/Fiocruz

La Escuela Politécnica de Salud Joaquim Venâncio (EPSJV/Fiocruz) realizó, el pasado 15 de mayo, el primer encuentro del “Ciclo de Webinarios 2026-2028 - Iniciación Científica de Jóvenes en la Educación Básica y en la Formación de Técnicos en Salud en América Latina”. La iniciativa busca promover el diálogo entre investigadores y profesionales que actúan en la formación de jóvenes y técnicos en salud en los países integrantes de la Red Iberoamericana de Educación de Técnicos en Salud (Riets), y forma parte de las actividades previstas en el Plan de Trabajo 2026-2028 de la EPSJV como Centro Colaborador de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud para la Educación de Técnicos en Salud.

El ciclo tiene como objetivo contribuir a la construcción de un panorama sobre la profesionalización de jóvenes en el área de la salud en diferentes países latinoamericanos, además de reflexionar sobre el papel de la educación en ciencias en la cualificación de trabajadores técnicos en salud y difundir experiencias y prácticas desarrolladas en este campo.

Primer encuentro

Durante el primer encuentro, las discusiones abordaron las posibles contribuciones de los programas de vocación científica para la formación en salud. La actividad ocurrió en un momento simbólico para la Escuela Politécnica, que celebra los 40 años del Programa de Vocación Científica (Provoc) de la Fiocruz, una iniciativa pionera en Brasil dirigida a la iniciación científica de estudiantes de educación secundaria.

Creado por la EPSJV, el Provoc se convirtió en un referente nacional en la promoción de la iniciación científica entre jóvenes, inspirando experiencias similares en diferentes instituciones de investigación y enseñanza en el país. A lo largo de cuatro décadas, el programa ha fortalecido el acercamiento entre la educación básica, la ciencia y la salud, contribuyendo a la formación crítica y científica de los estudiantes.

En la apertura, el coordinador del Laboratorio de Iniciación Científica en la Educación Básica (Lic-Provoc), Jefferson Almeida, y el coordinador de Cooperación Internacional de la EPSJV, Carlos Batistella, dieron la bienvenida y explicaron la dinámica del encuentro.

A continuación, se llevó a cabo una presentación de la profesora e investigadora Cristiane Braga, quien coordina el Provoc en la EPSJV. Explicó que el programa se ofrece desde 1986, articulando institutos de investigación científica de la Fiocruz con instituciones educativas, promoviendo la iniciación científica de estudiantes de educación secundaria. “Nuestro objetivo es introducir a los jóvenes estudiantes en el ambiente de producción científica para la observación y el desarrollo de prácticas científicas propias de diferentes campos del conocimiento, incluyendo el estudio y el debate de bibliografía de referencia y la participación en eventos científicos para la presentación y el diálogo sobre la producción científica”, destacó.

Lo que busca el Provoc, según la coordinadora, es despertar en los jóvenes el interés por la investigación científica, asumiendo la crítica de que muchos de ellos no seguirán la carrera de científicos e investigadores. “Partimos del principio de que el joven no puede elegir lo que no conoce. Por lo tanto, necesitamos dar acceso a iniciativas como esta para que, a partir de esa experimentación, puedan tener la posibilidad de soñar con seguir en el área o no”, comentó, citando otros tres objetivos del programa: “Dar la oportunidad a los estudiantes de desarrollar un trabajo científico, integrando la teoría y la práctica; contribuir a que tomen decisiones profesionales más conscientes y, de este modo, contribuir también a un proceso de formación integral”.

En su intervención, Cristiane señaló que cerca de 3.500 estudiantes ya han participado en la iniciativa desde su creación. Destacó que, en 2024, el último informe institucional indicó la incorporación de 807 trabajadores a la carrera de investigación en la Fiocruz. “Desde 2022, con el avance del proceso de nacionalización del Provoc, hemos registrado el ingreso de aproximadamente 140 estudiantes por año en la Etapa de Iniciación y otros 80 en la Etapa Avanzada”, afirmó.

Cristiane también resaltó la diversidad de áreas del conocimiento involucradas en las investigaciones desarrolladas por la Fiocruz. Según ella, en 2023, la institución contaba con 30 áreas de investigación, articuladas con 323 líneas de investigación y cerca de mil proyectos en curso. Actualmente, la Fiocruz posee 16 unidades técnico-científicas orientadas a la investigación, la enseñanza, la innovación, la asistencia y el desarrollo tecnológico en salud. Además de las unidades ubicadas en Río de Janeiro, la institución mantiene presencia en las cinco regiones del país, con operaciones en 11 estados brasileños. La coordinadora recordó también que, desde 2022, el Provoc pasó a operar como una red nacional, a través de la Red Provoc Luiz Fernando Rocha Ferreira da Silva. “Hoy en día, la Red Provoc reúne unidades de investigación de la Fiocruz en diez estados brasileños y articula alianzas con 30 instituciones educativas, principalmente escuelas de educación básica, además de organizaciones sociales enfocadas en la educación situadas en territorios cercanos al campus de la Fiocruz en Río de Janeiro”, explicó.

Expansión del Provoc

Posteriormente, la profesora e investigadora de la EPSJV, Rosa Neves, presentó la difusión del modelo del Provoc hacia otras instituciones. De acuerdo con ella, a finales de la década de 1990, el modelo se expandió a las unidades de la Fiocruz en los estados de Minas Gerais, Pernambuco y Bahía. “En ese mismo período, el modelo fue adoptado por instituciones de investigación en áreas del conocimiento más allá de la salud, en Río de Janeiro, como el Centro Brasileño de Investigaciones Físicas, el Centro de Investigaciones, Desarrollo e Innovación Leopoldo Américo Miguez de Mello, la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro y el Instituto de Matemática Pura y Aplicada”, relató.

Al ser conveniadas y aliadas del Provoc, la Universidad Federal de Río de Janeiro, la Universidad del Estado de Río de Janeiro y el Colegio Pedro II, en alianza con el Museo Nacional, adoptaron el modelo y crearon programas de iniciación científica para estudiantes de sus escuelas. La misma dinámica ocurrió con la Universidad Federal de Minas Gerais. “Además, el Provoc fue la referencia para la primera política científica dirigida a jóvenes de Educación Secundaria que adoptó la iniciación científica como estrategia de acercamiento de los estudiantes al proceso de producción científica: el Programa Jóvenes Talentos, desarrollado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de Río de Janeiro, con la participación de estudiantes de Educación Secundaria y de Educación Profesional”, completó.

Rosa recordó también que, en 2003, el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico —órgano federal responsable de la centralización de las inversiones en Ciencia y Tecnología en Brasil— creó la modalidad de financiamiento “Iniciación Científica Junior”, lo cual, según ella, contribuyó a la expansión nacional de la iniciación científica dirigida a estudiantes de Educación Secundaria. “Y con ello también se dio la creación de otros programas dirigidos al mismo público, denominados de iniciación científica, pero con diferentes formas de acercar a los estudiantes de educación básica a las ciencias, principalmente a través de olimpíadas y ferias científicas”, afirmó la profesora e investigadora, agregando que en 2010 se creó el Programa Institucional de Becas de Iniciación Científica en la Educación Secundaria (PIBIC-EM), orientado por un concepto de iniciación científica similar al del Provoc.

Por último, el profesor e investigador de la Escuela Politécnica, Claudio Gomes, retomó el objetivo central del encuentro: discutir la posibilidad de que el modelo de iniciación científica del Provoc inspire experiencias dirigidas a la formación de técnicos en salud en los países integrantes de la Riets. “Ante lo presentado anteriormente, nos gustaría conocer la opinión de los representantes sobre una posible relación positiva entre la propuesta y la dinámica del Provoc y la formación de técnicos en salud en sus países. ¿Cuáles serían los intereses, las posibilidades y los desafíos para la adaptación del modelo Provoc a la formación de técnicos en salud en sus países o, de forma más amplia, en América Latina?”, cuestionó, abriendo el debate con algunos integrantes de la Riets. Luego, concluyó la discusión destacando que la iniciación científica para técnicos en salud también involucra una reflexión más amplia sobre los referentes científicos adoptados: “La pregunta y la justificación sobre hacer iniciación científica para los técnicos también pasan por la pregunta y la respuesta sobre a qué ciencia nos estamos refiriendo”.