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Publicado en: 18/09/2014

Datos recientes revelan un rápido descenso sin precedentes en las tasas de mortalidad infantil

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Datos recientes publicados por las Naciones Unidas revelan que las tasas de mortalidad de menores de 5 años han descendido en un 49% en el periodo comprendido entre 1990 y 2013. Pese a que la media del ritmo de descenso anual se ha acelerado, e incluso triplicado en algunos países, este progreso aún está lejos de alcanzar la meta mundial de la reducción de la mortalidad infantil en dos terceras partes para 2015. Las nuevas estimaciones incluidas en el informe de "2014 Niveles y tendencias en la mortalidad infantil" (en inglés) revelan que en 2013 murieron 6,3 millones de niños y niñas menores de 5 años, en su mayor parte por causas prevenibles, cifra que representa un descenso de 200.000 muertes respecto a 2012, pero que, aun así, se sigue traduciendo en 17.000 muertes infantiles cada día.

“Se ha registrado un progreso espectacular y cada vez más rápido en la reducción de la mortalidad en la infancia, y los datos revelan que el éxito es posible incluso en los países que cuentan con pocos recursos”, declaraba Mickey Chopra, jefe de los programas de salud mundial de UNICEF. “Países de todo el mundo están mostrando un creciente interés por garantizar la aplicación de intervenciones probadas, eficaces y rentables con las que poder salvar el mayor número de vidas posible”.

En 2013 murieron durante su primer mes de vida 2,8 millones de bebés, un número que representa cerca del 44% de todas las muertes de menores de 5 años. En torno a dos terceras partes de estas muertes acaecieron en sólo 10 países. Si bien el número de muertes neonatales ha disminuido, el progreso ha sido más lento que el logrado en relación a la tasa general de mortalidad de menores de 5 años.

En junio de este año, la OMS, UNICEF y aliados publicaron el primer plan mundial para prevenir las muertes de recién nacidos y los mortinatos para 2035. El Plan de acción para todos los recién nacidos es un llamamiento a todos los países para que adopten medidas orientadas a prestar servicios de salud básicos y rentables – en especial durante el periodo perinatal, así como para los bebés enfermos o los más pequeños – y a mejorar la calidad de la atención.

“La comunidad mundial se halla en posición de poder poner fin a las muertes maternas, neonatales e infantiles prevenibles en el curso de una generación”, manifestó la Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General en la OMS. “Sabemos lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo. El desafío ahora consiste en pasar de los planes a la acción. Es muy satisfactorio ver que países como la India comienzan a tomar la iniciativa”.

Estas son algunas de las conclusiones más destacables del informe:

  • Ocho de los 60 países designados como “países de mortalidad elevada” (países en los que se registran como mínimo 40 muertes de menores de 5 años por cada 1.000 nacidos vivos) han alcanzado ya, o incluso superado, la meta del ODM (una reducción del 67%). Estos países son Malawi (72), Bangladesh (71), Liberia (71), República Unida de Tanzanía (69), Etiopía (69), Timor-Leste (68), Níger (68) y Eritrea (67).
  • Asia oriental, América Latina y el Caribe y África del Norte ya han conseguido reducir su tasa de mortalidad de menores de 5 años en más de dos terceras partes desde 1990.
  • En dos países, la India (con el 21%) y Nigeria (con el 13%), conjuntamente, se contabilizan más de una tercera parte de las muertes de niños y niñas menores de 5 años.
  • Si bien en África subsahariana las tasas de mortalidad de menores de 5 años se han reducido en un 48% desde 1990, esta región continúa registrando el índice más elevado del mundo, con 92 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, lo que representa casi 15 veces el promedio de los países de ingresos altos.
  • Los niños y niñas nacidos en Angola, país que presenta la tasa de mortalidad de menores de 5 años más elevada del mundo (167 muertes por cada 1.000 nacidos vivos), tienen 84 veces más probabilidades de morir antes de cumplir los 5 años que los que nacen en Luxemburgo, país que presenta la tasa más baja (2 muertes por cada 1.000). Dentro de un mismo país son factores clave la riqueza relativa, el nivel educativo y la ubicación: el riesgo de un niño o niña de morir aumenta si nace en una zona rural remota, en un hogar pobre o de una madre que no ha recibido educación.

Las principales causas de muerte de menores de 5 años son las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro (17%), la neumonía (15%), las complicaciones en el preparto y el alumbramiento (11%), la diarrea (9%), y el paludismo (7%). La subnutrición origina casi la mitad de todas las muertes de menores de 5 años.

“Para lograr un progreso continuado es fundamental invertir más en unos sistemas de salud que presten servicios de calidad y asequibles a todas las mujeres, niños y niñas que los necesiten”, declaró Olusoji Adeyi, Director de Salud, Nutrición y Población del Grupo del Banco Mundial.

En el informe se destaca que las mejoras más notables en la supervivencia infantil se deben en parte a intervenciones asequibles y basadas en la evidencia para combatir las principales enfermedades infecciosas, por ejemplo, la inmunización, el uso de mosquiteras tratadas con insecticida, los tratamientos de rehidratación contra la diarrea y la administración de suplementos nutricionales y alimentos terapéuticos. Las causas más importantes de mortalidad neonatal – las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro (que ocasionan un 35% de las muertes) o las complicaciones en el parto o en el nacimiento (un 24%) – precisan unas intervenciones sanitarias vinculadas a la protección de la salud materna.

El informe Niveles y tendencias de la mortalidad infantil de 2014 es una publicación anual del Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre Estimaciones de la Mortalidad Infantil, que encabeza UNICEF y en el que participan la Organización Mundial de la Salud, el Grupo del Banco Mundial y la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

Nota para los editores:

El cálculo de estimaciones mundiales sobre mortalidad infantil es una tarea compleja debido a que muchos países carecen de unos sistemas completos que permitan rastrear las inscripciones. Las estimaciones que hoy publicamos se basan principalmente en modelos estadísticos y datos obtenidos de fuentes diversas como encuestas sobre el hogar y censos. Todas las cifras que citamos en este documento se enmarcan en un intervalo estadístico de confianza.Por ejemplo, la cifra estimada de muertes acaecidas en todo el mundo en 2013, de 6,3 millones, está dentro del intervalo de confianza estadística de 6,1 a 6,7.

Acerca del Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la estimación de la mortalidad infantil

El Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre Estimaciones de la Mortalidad Infantil (o IGME, por sus siglas en ingles) se constituyó en 2004 con el objeto de intercambiar datos sobre la mortalidad infantil, de armonizar las estimaciones en todo el sistema de las Naciones Unidas, perfeccionar los métodos que se emplean en el cálculo de la mortalidad infantil para informar de los avances logrados en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y reforzar la capacidad de los países para elaborar cálculos de la mortalidad infantil oportunos y basados en valoraciones correctas. El IGME está encabezado por UNICEF e integrado asimismo por el Grupo del Banco Mundial y la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la Naciones Unidas.

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